Dando forma a la nueva normalidad

Mr. Maurice J. Whelan
 

El tele-análisis no es nuevo, pero recientemente la cantidad de psicoanalistas que lo practican ha aumentado mucho. ¿Qué hacer en la Post pandemia?

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           Uno debe tratar de aprender algo de cada experiencia
Sigmund Freud

En estos tiempos de pandemia, psicoanalistas de todo el mundo se están enfrentando con nuevos desafíos; y con conferencias y clases canceladas, estamos más aislados unos de otros. Lugares importantes para  sostener           la vida mental – bibliotecas, galerías de arte, cines y espacios musicales y artísticos- están cerrados. Los efectos de la pandemia del coronavirus se extienden más allá de los temas de la salud. Aspectos estresantes del gobernar presionan algunas democracias.

El tele-análisis no es nuevo, pero recientemente la cantidad de psicoanalistas que lo practican se ha disparado. ¿Qué hacer? ¿Añoramos los días del pre coronavirus y nos apuraremos para hacer exactamente lo que hacíamos antes? ¿Qué hacíamos antes? ¿O hay una nueva normalidad? 

Vale la pena aquí tener presente a Freud. En 'Two encyclopaedia articles', ('Dos artículos para la Enciclopedia') escribió,

El psicoanálisis no es un sistema… que no tiene lugar para descubrimientos nuevos… en su campo de estudio se mantiene cercano a los hechos, busca resolver los problemas inmediatos por la observación,  tantea su camino hacia adelante con la ayuda de la experiencia. (Freud, 1923)

Como muchos analistas, experimenté cansancio mental al conectarme por Zoom. Lo he utilizado durante muchos años para las supervisiones, pero el trabajo clínico es diferente. Pero cuando el shock inicial decrece y evalúo la experiencia, trato de mantenerme cercano a los hechos, busco resolver los problemas inmediatos de observación, y sigo adelante.

En 1926, en una correspondencia con Oscar Pfister, Freud discutía el caso de un joven que estaba tratando. Estaba alarmado por su paranoia y alucinaciones y consideraba un diagnóstico de esquizofrenia. Pero cuando el paciente respondió positivamente, Freud dijo,

propongo dejar de lado la cuestión académica del diagnóstico y seguir trabajando con el material en vivo. En la medida en que este permanezca flexible y tengamos éxito, siento que esto está justificado. (Meng & Freud, 1963)

En esta época de confinamiento por el coronavirus, de lo que no estamos privados es de nuestros propios libros. Así como a Freud, también recurrí  a Ella Sharpe, una psicoanalista de Londres desde 1921 hasta 1947 y en particular a sus siete trabajos sobre técnica publicados originalmente en el IJPA en 1929/30. Sharpe subrayaba la importancia de tener claridad en nuestras mentes acerca de quienes somos y lo que hacemos. Ella creía que la práctica clínica estaba formada por los contenidos internos de nuestra propia mente, y por la presencia en esa mente de la capacidad para el movimiento y la elasticidad. Escribió:

El psicoanálisis deja de ser una ciencia vital cuando la técnica deja de ser un arte. El cuerpo del conocimiento crece con el aumento de la habilidad técnica, no por la especulación ingeniosa. (Sharpe, 1950)

Creo que es importante refrescar nuestras mentes acerca de por qué hacemos este trabajo y recordar la creencia central de que el paciente y el psicoanalista están comprometidos en un esfuerzo por comunicar. Y sin humildad en presencia de algo mucho más grande que nosotros, el Inconsciente, no vamos a ninguna parte. Resumiendo los beneficios del trabajo de su vida, Sharpe escribió,

Desde los confines limitados de una vida individual, limitados en tiempo, espacio y entorno, yo experimento una rica variedad de vidas a través de mi trabajo. Estoy en contacto con todo tipo y variedades de vidas, circunstancias todas imaginables, tragedias y comedias humanas, humor y  pesimismo, el  sufrimiento  de los fracasados, las increíbles fortalezas y victorias que algunas almas logran sobre el destino humano. (Whelan, 2000)

Estoy de acuerdo con volver a recordar de dónde venimos. Cada uno de nosotros, en nuestra formación analítica, recibimos mucho de otros más sabios que nosotros. En tiempos como estos no podemos andar solos, separados de los colegas del presente y del pasado.

Los inventores originales de las plataformas que nos permiten tener reuniones y conferencias via Internet, no las consideraron como un reemplazo del contacto personal con clientes y colegas. Para eso no hay sustitutos. Debería ser un agregado útil para el contacto cara a cara.

¿Qué hay de toda la experiencia ganada por los psicoanalistas trabajando de diferentes maneras? ¿Qué hay del paciente que sigue creciendo via Skype, Zoom o teléfono? ¿qué de los pacientes que descubrieron nuevos aspectos de su mundo interno en estas nuevas condiciones? ¿Qué de los analistas que experimentaron desarrollo y crecimiento dentro de sí mismos? ¿Qué hay de aquellos que se adaptaron bien y encontraron algo creativo dentro de sí mismos?

En Londres, dentro de un radio de 10 kilómetros del Museo Freud (alguna vez la casa de Freud), trabajan cerca de 100 analistas. Australia tiene el tamaño aproximado de USA o Europa. Tiene una Sociedad y tres Ramas, separadas entre 1000 y 1300 kilómetros. Tenemos 67 miembros trabajando. ‘Tengo un largo camino para ir’, significa cosas diferentes para personas diferentes.

En la medida en que aprendemos de nuestra experiencia, ¿qué límites ponemos a nuestra investigación? ¿Incluirá el apego del psicoanalista a su lugar? 

La London Society (una precursora de la British Society) fue fundada en 1913, pero no fue hasta mediados de 1980 que se hizo un intento sistemático de mudarse más allá de la capital. ¿Son los hábitos y los apegos que formamos  intocables y alterarlos sería algo parecido a una herejía?

En épocas en que la democracia se está debilitando en algunos lugares del mundo, es vital que las discusiones muestren un conocimiento y respeten los principios democráticos. El contacto personal entre analista y paciente no tiene sustitutos. Si podemos seguir trabajando con el material viviente, donde la distancia y las demandas de la vida son excesivas, ¿se perderá algo combinando sesiones en persona con sesiones online? Debemos tratar de aprender algo de cada experiencia. 

Referencias
Freud, S. (1923). Two encyclopaedia articles. S.E. 18. London: The Hogarth Press.
Meng, H. & Freud, E. (1963). Psychoanalysis and Faith: The Letters of Sigmund Freud and Oscar Pfister. London: The Hogarth Press.
Sharpe, E.F. (1950). Collected Papers. London: The Hogarth Press.
Whelan, M. (2000). Mistress of Her Own Thoughts: Ella Freeman Sharpe and the Practice of Psychoanalysis. London: Rebus Press.

Traducción: Irene Cusien
 

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