Europa en una encrucijada: Enfrentando la crisis de los refugiados: solidaridad o pánico.

Dr. Kinga Göncz
 

El húngaro promedio tiene más posibilidades de encontrarse un OVNI que un inmigrante durante su vida

0
Comments
312
Read

1) “El húngaro promedio tiene más posibilidades de encontrarse un OVNI que un inmigrante durante su vida”

Este subtítulo hace referencia a uno de los afiches de la guerra de afiches en Hungría previa  al referéndum de octubre de 2016. Este cartel fue expuesto por un “partido en broma”, pero tenía un significado serio, dejando claro que el gobierno está haciendo un uso incorrecto de la crisis migratoria, distorsionando artificialmente la realidad, aumentando la ansiedad, la paranoia, y el rechazo de aquellos que buscan asilo: el referéndum fue convocado por el gobierno, convocando a la gente a “proteger a Hungría de los inmigrantes ilegales”, y “para prevenir el asentamiento forzoso de extranjeros en Hungría”.  El cupo impuesto por la Unión Europea, al cual Orban – el Primer Ministro de Hungría- se opone, tiene la finalidad de distribuir (en lugar de promover asentamientos) a aquellos que buscan asilo (no inmigrantes ilegales) entre los países de la Unión Europea de manera de acelerar la revisión de sus solicitudes de asilo.

El tratamiento del tema de la migración, incluyendo el referéndum, claramente sirvió al interés político del partido gobernante, el cual estaba perdiendo popularidad dramáticamente debido a casos de corrupción, amiguismo e insensibilidad social.

Cuando durante el verano pasado, una ola de refugiados e inmigrantes cruzó la frontera de Hungría, el gobierno creó una situación que agravó aún más el problema, empujando al grupo hacia el centro de Budapest, sin proveer ninguna información, asistencia ni servicio a la gente, y luego permitiéndoles continuar caminando por las autopistas hacia Austria (era evidente que estas personas no querían permanecer en Hungría, solo cruzar el país).  Los ciudadanos húngaros – viendo el sufrimiento humano- rápidamente se organizaron para proveer alimentos, alojamiento privado, y atención médica para ellos.

Orban – utilizando esta situación impactante- se percató del potencial político de la crisis, y se presentó como el único capaz de proteger a Hungría (y cada vez más partes de Europa) de esta corriente migratoria moderna.
El ordenó construir un cerco de alambres de púa alrededor del país e inició el referéndum.

El referéndum fue publicitado por Orban en persona el mismo día en que otra iniciativa de referéndum (potencialmente peligroso para Orban, solicitado por un partido opositor) fue evitado de manera ilegal, por uso de la fuerza de un grupo Neonazi.

Debido a que el partido gobernante controla los medios públicos y de manera creciente los canales de televisión y periódicos privados, comenzaron a exagerar la imagen de los que buscan asilo.

Los refugiados (llamados “inmigrantes ilegales”), son representados como “posibles terroristas”, “acosadores sexuales de nuestras hijas”, “quitándonos el trabajo”, “ocupando nuestro país”.  La imagen –exhibida cada 15 minutos en la televisión pública- era de un desfile interminable de una multitud sin rostro de hombres jóvenes con piel morena y cabellos oscuros, caminando por las rutas.  También se decía que otro millón de personas están a la espera de seguir sus pasos.

Los húngaros ya no podían ver mujeres y niños sufriendo, sino una interminable multitud amenazante, invadiendo Europa.

Durante los tres meses en preparación del referéndum, todo el país fue decorado con afiches gigantes, con los mismos mensajes, exhortando a la gente a que vote “No”, eligiendo entre Budapest (como quien tiene el enfoque correcto) y Bruselas (como quien fuerza a Hungría a ser anfitrión de estas personas violentas y peligrosas).  A la gente también le llegó el mensaje que Hungría está protegiendo a la Cristiandad Europea (con el mensaje implícito de que Dios también está de nuestro lado, legitimando la visión del gobierno).
El costo de la campaña fue tres veces mayor que el promedio de la campaña electoral nacional, demostrando cuanto estaba en juego para el gobierno en este tema.

El resultado de la campaña se reflejó claramente en el resultado del referéndum: el 98% votaron por el “No”, con una concurrencia del 40%.

Pero el verdadero efecto es la creciente xenofobia – el miedo a los inmigrantes es el más alto en Hungría de todos los países de la Unión Europea, a pesar del hecho que prácticamente ningún solicitante de asilo ni inmigrante permaneció en Hungría.

2) El uso político del pánico moral
 
Lo que estamos viendo a nuestro alrededor, es pánico moral - una reacción que va más allá de la racionalidad y requiere fuertemente nuestra comprensión psicoanalítica. Hablamos de pánico moral cuando hay una reacción social que es “irracional”.  Si se trata de una situación ambigua, los medios mayormente tienen un rol en darle forma.  Pero el pánico moral puede ser también utilizado por los políticos, y ser usado estratégicamente, de manera de distraer la atención de otros problemas, y para canalizar angustias sociales (Rohloff y Wright, 2010).
 
Aunque los  episodios de pánico moral son de duración breve, tienen efectos a largo plazo como procesos sociales.
 
El pánico moral generalmente culmina con cambios en las leyes - mayormente cambios represivos.  Estos cambios en las leyes sirven para mitigar las angustias sociales, pero no tanto para solucionar la situación.  Al ser el pánico moral “irracional”, su solución también es “irracional”. 
 
El tratamiento del tema de la migración en Hungría cumple con todos los criterios de un pánico moral utilizado estratégicamente por la elite política.
 
La angustia estaba aumentando clara y enormemente entre los ciudadanos húngaros como consecuencia del fuerte y abrumador mensaje acerca de los posibles peligros que causaría el flujo migratorio.
 
Cuando aumenta la incertidumbre, la gente está más predispuesta a mecanismos de defensa primitivos, como la escisión, y la proyección de aspectos negativos del self y los objetos.

La multitud amenazante y anónima de hombres jóvenes, tal como los inmigrantes fueron descriptos en los medios, son una superficie muy apropiada para las proyecciones.

Cuanto más intensas sean la escisión y la proyección, mas y mas amenazante se vuelve “el Otro”, y se requiere de mas y mas protección. 

El cerco de alambres de púa de Orban fue la expresión física perfecta de estos mecanismos de defensa psicológicos: crear una barrera impermeable entre los “buenos”(los húngaros protegiendo a la Cristiandad) y los “otros malvados” (los inmigrantes).  El cerco no es solo una simple protección, sino que muestra la gravedad del miedo; está constantemente matando animales que intentan cruzarlo.

Solo para ilustrar el carácter cruel y políticamente motivado de la reacción gubernamental: mientras la solicitud de la Unión Europea - de aceptar transitoriamente a 2000 personas en busca de asilo- fue rechazada y las fronteras fueron cerradas herméticamente para los refugiados e inmigrantes, varios miles de permisos de residencia a largo plazo fueron vendidos a aquellos que podían pagar mucho por ellos, incluyendo a un billonario Saudita - con un pedido de arresto internacional por financiar organizaciones terroristas, y que actualmente hace negocios con la familia del Primer Ministro húngaro.

 3) El proceso de civilización y el efecto descivilizante del pánico moral

Norbert Elias en El Proceso de la Civilización (2000) escribe acerca de la relación entre cambios a largo plazo en las conductas y los procesos de formación de estados: en el mundo moderno hay una interdependencia en aumento debido al crecimiento poblacional y el incremento en la división de trabajos.

El proceso de democratización requiere un creciente autocontrol y una identificación mutua reiterada: se espera que las personas se disciplinen a sí mismas, que repriman sus pulsiones (agresivas, sexuales), que desistan de cualquier expresión directa de agresividad dirigida a otros.

En términos psicoanalíticos: a través del proceso de civilización, las pulsiones sexuales y agresivas reprimidas pueden transformarse en elaboración socialmente positiva, o -en tiempos de crisis (la cual puede ser real o percibida)- una gran regresión grupal puede aparecer con mecanismos de defensa más tempranos (y más primitivos).

Europa se caracteriza por su sexualidad reprimida - como consecuencia del proceso de civilización, y tiene una población en fase de envejecimiento.  La interminable multitud de refugiados varones jóvenes representa un gran grupo dinámico y juvenil, de una fuerte masculinidad, que provoca sentimientos ambivalentes y de envidia sobre una potencia sexual superior percibida, que expresaría las prohibidas pulsiones sexualmente agresivas.  Son los representantes de padre e hijo al mismo tiempo, con sus aspectos destructivos. Son objetos de deseo, como hombres y también objetos de temor.

Las noticias sobre casos de acoso sexual (reflejadas fuertemente por los medios) y las fantasías de violación relacionadas, demostrando esta ambivalencia, son proyectadas en estos hombres jóvenes (Cohen, 2002).
El proceso de la civilización no es lineal, como describe Norbert Elias - el proceso de descivilización ocurre de tanto en tanto, y el pánico moral constituye un episodio de descivilización, basado en un nivel incrementado de peligro.

En el pánico moral solo se trata de un aumento percibido del peligro, con la falla percibida en el estado de reducir estos peligros.   Durante el pánico moral, puede afectarse  la conducta civilizada y la monopolización estatal de los medios de violencia también disminuye.

Uno de los ejemplos más simbólicos de este proceso de descivilización ha sido el comportamiento de una periodista, mientras reportaba acerca de los refugiados que cruzaban la frontera húngara: esta mujer joven estaba haciendo trastabillar y pateando a los refugiados que huían, incluyendo a un padre que cargaba a su hijo.  Los medios internacionales captaron esto en video, mostrando la consecuencia descivilizante del pánico moral, el odio provocado contra aquellos que ya no son considerados seres humanos, portadores de todos los aspectos malos proyectados sobre ellos.

 4) La globalización y el creciente nacionalismo reactivo, que prepararon el terreno en Europa para el pánico moral

Hungría fue el primer país que llamó a un referéndum para negarle asilo a los refugiados, legitimando también el cerco de alambres de púa alrededor del país.

El Primer Ministro de Hungría fue el primero en Europa en reconocer que los refugiados son el grupo más “apropiado” para señalar como chivos expiatorios, el “mejor blanco” para redireccionar la ira generada por la insatisfacción con el gobierno.

Pero Hungría no es solo el primero y más visible de los países europeos que avanzan en esa misma dirección, y por lo tanto es importante analizar los aspectos psicológicos de este proceso y  también comprender mejor cómo prevenirlo en otros lugares.

Contemplando la perspectiva europea sobre la crisis de refugiados, es cierto que los ataques terroristas, el asesinato de civiles inocentes, como también el más de un millón de refugiados e inmigrantes, cruzando Europa desde los Balcanes hacia Alemania y los países escandinavos, han sido una conmoción para Europa.
Aunque la crisis en Oriente Medio ya lleva muchos años, Europa falló en reaccionar adecuadamente a los desafíos (o aún contribuyó al agravamiento de los problemas) en tanto las consecuencias no habían alcanzado directamente el continente en la forma de una crisis de refugiados, inmigración masiva y ataques terroristas, destruyendo  uno de los mecanismos de defensa colectivos - la negación - de los europeos.
 
En el mundo globalizado los lazos sociales se ven debilitados como consecuencia de la individualización y el aislamiento; la complejidad está causando ansiedad e inseguridad.  En la medida que busca certidumbre y seguridad, la gente busca una nueva identificación en la sociedad nacional, diferenciándose más fuertemente de los extranjeros que pertenecen a otro lugar, y que son identificados como “Otros” amenazantes.
Los movimientos populistas y de extrema derecha ofrecen programas políticos rememorativos del paraíso perdido, cuando el mundo era seguro, simple.  Están proporcionando una ilusión, que al mantener a los refugiados afuera, se podría mantener afuera también el caos de la globalización.

La nueva forma de nacionalismo parece ofrecer una nueva identificación, cohesión y certidumbre virtual.  Pero el nuevo vínculo entre el individuo y la nación, la mayor cohesión, tiene un precio, una investidura narcisista del Self Ideal.

Como acertadamente describe Varnik Volkan: en tiempos de crisis, la gente abandona sus identidades múltiples y mecanismos de defensa mas maduros, se unen bajo una “carpa gigante” de su gran grupo, unificados en el uso de mecanismos de defensa primitivos como la escisión, la proyección, la externalización, que conducen a una paranoidización.  Por medio de este proceso se sienten más seguros estando juntos y buscan un líder fuerte que les proporcione seguridad y certidumbre.  Las necesidades inconscientes del líder en potencia, y las necesidades inconscientes del gran grupo se refuerzan mutuamente, nutriendo asimismo el narcisismo de ambos lados (Volkan, 2014).

En el caso de Hungría vemos claramente este proceso regresivo de gran grupo y su interjuego con las necesidades psicológicas (y políticas) del líder. Orban -el líder- está utilizando el pánico moral para aumentar la cohesión de gran grupo, al agravar el miedo a los inmigrantes.  La gente está buscando un “salvador” en esta situación de peligro, y él ofrece su protección.  El proceso -la regresión del gran grupo- facilita la externalización de todos los aspectos malos (incluyendo los aspectos malos del líder), y la  proyección de los mismo sobre los “enemigos” - los “inmigrantes ilegales”- despejando el camino para una imperturbada unificación emocional entre el líder y sus seguidores.

 5) ¿Cómo superar los procesos regresivos de grandes grupos en Europa?

Europa está orgullosa de sus valores fundamentales como la dignidad humana, la igualdad, la no discriminación, libertad de religión, etc.  Estos valores presentan un fuerte contraste con los procesos regresivos de grandes grupos que requieren una clara distinción entre “Nosotros” y los “Otros”, generando una distancia y más y más barreras físicas para proteger nuestro Self Ideal y la ilusión de seguridad.  Tenemos dos maneras de superar esta controversia, y lo europeos están muy divididos en sus opciones para buscar una solución:
● una de las maneras posibles- aunque muy peligrosa- es de deshumanizar aún más a los refugiados para poder legitimar que sean discriminados y se les escatime el refugio, la comida y la dignidad humana. El riesgo es que sacrificamos nuestros valores fundamentales, renunciando a nuestra propia libertad al construir cercos, profundizando la represión de grandes grupos, buscando líderes omnipotentes sin controlarlos, y en líneas generales renunciando a la racionalidad y viviendo en una realidad distorsionada.
● la otra opción es una solidaridad activa y una identificación con aquellos que escapan de una situación bélica, realizando esfuerzos para una integración social (reintegrando también  los aspectos malos de nuestro self y de los objetos), intentando superar los procesos regresivos de masa, tolerar la ambigüedad y la incertidumbre.  Si queremos evitar la propagación del pánico moral y las reacciones “irracionales”, debemos reconocerlos y ayudar a la gente a saber acerca de ellos, sin permitir el surgimiento de líderes populistas, nacionalistas y omnipotentes como “salvadores”.

Los terroristas también están construyendo sus políticas sobre la incertidumbre y el miedo de la gente, con la esperanza de que la reacción sea desproporcionadamente grande, y que las medidas restrictivas destruyan los aspectos esenciales de nuestra cultura: la tolerancia, la libertad, y la confianza.  Si algunos de los líderes europeos están consciente o inconscientemente apoyando la intención de los terroristas, cumpliendo sus deseos, entonces misión cumplida.

Es una responsabilidad compartida resistir esta tendencia...

Traducción Carolina Hoffmann
 
Bibliografía:
 Cohen, P. (2002). Psychoanalysis and racism – reading the other scene.  In: A Companion to Racial and Ethnic Studies.(Eds. Goldberg, D.T.&Solomos, J.) Wiley-Blackwell. Pp. 170-201.
Elias,N. (2000). The Civilizing Process: Sociogenetic and Psychogenetic Investigations (Revised ed.) Oxford: Blackwell.
Rohlof, A. &Wright,S.(2010). Moral panic and social theory: Beyond the heuristic.  Current Sociology, 58 .(3), 404-419.
Volkan,V. (2014). Psychoanalysis, International Relations and Diplomacy. A Sourcebook on Large-group Psychology. Karnac.
 

Star Rating

12345
Current rating: 0 (0 ratings)

Comments

*You must be logged in with your IPA login to leave a comment.